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sábado, 14 de diciembre de 2013



El niño de la peonza, una realidad


Por fin, tras 9 largos meses, he conseguido ver editado mi primer libro, "El niño de la peonza" es ya, una realidad.


A mis 46 años me considero un escritor tardío pero, por fin, plenamente comprometido. ¿Por qué no he podido escribir hasta este momento?. Supongo que por tres razones.
La primera, porque en ocasiones la vida suele arrastrarnos por otros caminos. La segunda, porque no me veo escribiendo sobre algo sin implicarme emocionalmente y para ello la historia me tiene que enamorar. En tercer lugar, por que creo que necesitaba una cierta madurez, peinar canas, como suele decirse, para llegar a tener la suficiente paz interior para sentarme a escribir.



Durante todos estos meses siempre he conservado la ilusión por conseguir que algún día mi primer libro viera la luz, y ese momento ha llegado por fin. Tengo tantas ganas de seguir escribiendo, que apenas he podido estar sin hacer nada. Como resultado de ello, mi segunda novela ya está en marcha.
Reconozco que quise comenzar a enviar mi novela por los canales de distribución tradicional. Pero sabía que las editoriales tradicionales suelen contestarte con una carta a las dos o tres semanas, diciendo que "no publicar a autores noveles", o que "la novela les gusta mucho", pero que "en la situación de crisis en que vivimos actualmente, su novela no encaja en nuestras expectativas editoriales".
La última opción era contactar con algún agente literario, pero teniendo en cuenta que suelen proponer unas condiciones económicas astronómicas para mover la obra por las editoriales, decidí autoeditarme.




En un primer momento tenía la idea de sacar el libro en formato electrónico, gracias a la plataforma KDP de Amazon, pero luego, viendo el trabajo que había invertido en su construcción, pensé que sería maravilloso poder verlo hecho realidad también en papel. Además muchos lectores aún son reacios a adentrarse en el mundo de los libros electrónicos y prefieren el libro físico. De hecho, la mayoría de libros se venden más en su edición en papel que en formato electrónico.
En primer lugar, me gustó que la compañía fuera Amazon, ya que yo ya tenía publicado con ellos el formato electrónico, pero además las condiciones no tenían comparación: el libro estaría disponible en todas las plataformas de Amazon (España, USA, Italia, Alemania o UK, entre otras) en modelo de impresión bajo demanda con gastos de envío gratuitos para los miembros de Amazon. Y encima ellos me proporcionaban el ISBN sin costes ni tediosos trámites por mi parte.



En cuanto a mi futuro inmediato, seguir soñando, o lo que es lo mismo, seguir creando historias. Claro que hacerlo no es fácil, nunca nadie ha dicho que lo fuera, pero con el tiempo me doy cuenta de que tengo que darme la oportunidad de expresarme sin miedo a mostrarme tal como soy, sin máscaras. He decidido tratar de plasmar la siguiente historia lo mejor que pueda, tratando de encontrar la mejor lógica entre la historia y mis sentimientos, tratando de enamorarme de ella. Esto me dará la pauta a seguir para exigirme a mí mismo hacerlo mejor cada vez, y más aún a comprometerme con mi mismo para ir mejorando poco a poco. Permitirme vivir la historia, también permitirá que los lectores aprendan a vivirla como si fuera suya.





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